Bueno que no os asuste el titulo del post porque no va a ser un post triste xD. Hoy mis delirios iran sobre estar solo en un lugar publico (y lo incomodo que suele ser… o quiza no).
Situemonos, viaje a madrid en alsa comun y corriente, la tipica parada de mitad de camino, en la estacion de servicio mas fria de españa (los que hayan ido alguna vez a madrid en alsa sabran pq lo digo). Como no hay otra que hacer mas que pensar (iba solo), me di cuenta de lo comodo que resultaba estar solo alli. Y era porque todo el mundo estaba solo, aqui y alli se veia a la gente dando cortos paseillos para estirar las piernas o simplemente por hacer tiempo. Y es que lo realmente incomodo de estar solo no es el hecho en si, sino ser el unico que lo esta. Es como cuando sales en carnaval sin disfrazar y eres el unico, y estar vestido normal te convierte en el bicho raro al que todos miran (en realidad no es asi, pero eso es lo que uno piensa).
Todo cambia cuando uno esta solo y los demas no, y uno de los peores sitios para estar solo es un pub. Y es que quien no se ha sentido incomodo cuando quedaba momentaneamente solo en algun pub? Si no es vuestro caso enhorabuena, teneis mucha suerte. Me refiero a la tipica situacion de estar con alguien que de repente se va al baño y por ejemplo se queda hablando con alguien lo suficientemente lejos de ti para que te tengas que quedar mirando a las musarañas y al panorama y poniendo cara de estar muy ocupado fijandote en la marca del altavoz.
Pasa el tiempo y tu desconsiderado amigo (al que empiezas a odiar por dejarte solo y desamparado) sigue sin venir y la gente te empieza a mirar raro por haber mirado reloj 30 veces seguidas, asi que tienes que buscarte otro amigo para no estar solo, y claro, uno hecha mano de lo que mas cerca tiene.. el cacharro. Y asi mientras consumes a tu amigo el cacharro parece que ya estas menos solo (sobretodo si no es el primer amigo que tomas), asi que cambias tus miraditas al reloj por tragos, lo cual hace que el cacharro dure realmente poco, pero no importa, tu sabes donde conseguir otro amigo igualito, asi que dejas a tu amigo posado en cualquier lado sin miedo a que le parezca mal, y vas en busca de uno nuevo a la barra mas cercana.
Para cuando llega tu amigo tu ya no distingues una churra de una merina(por gracia obra de señor JB), y si no vuelve da igual porque a estas alturas ya no te importa lo mas minimo estar solo. De hecho no estas solo, ahora todos los que estan en el bar son tus amigos, incluida la camarera con la que bailas la cancion de moda tras saltar la barra con la agilidad que te caracteriza. Ella pone cara rara y llama a otro camarero pero tu sabes que lo hace solo por hacerse la dura, mas tarde llega el otro camarero que te invita amablemente a coger la puerta y largarte. Al final optas por largarte simplemente, ya que has intentado coger la puerta y no ha resultado nada facil, ademas no quieres dejar a esta pobre gente sin ella en invierno.
Luego llega tu amigo.
-Tio, que me has dejado solo!- dice con mas cara que espalda.
Pero para cuando acabo de quejarse si que estaba solo.
P.D.- Todos los hechos y personas que aparecen en este relato son ficticios y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. No se ha maltratado a ningun animal durante la creacion de este relato.
P.P.D.- Si, se me fue la mano y me fui por los cerros de ubeda.


