CocoTras este titulo un poco peliculero, se oculta la intención de tratar de explicar de una forma relativamente breve la muerte de una estrella, lo cual no deja de ser bastante ambicioso. Resulta difícil de explicar este tipo de fenómenos sin entrar demasiado en tecnicismos. También incurriré seguramente en defectos en la explicación dada mi limitación en el tema. Vais a tener que perdonarme ambos :) . Vamos a ello, que os sea leve.

A pesar de la aparente inmutabilidad de las estrellas estas están lejos de ser inmortales, tan solo hay que recordar que se trata de una bola de gas en constante combustión. Es un equilibrio delicado en el que las reacciones de fusión de hidrógeno tiran hacia fuera y la gravedad tira hacia adentro. Con este comienzo, la cosa no puede acabar bien, ya que uno de los dos tiene que ganar. Algunas mueren silenciosas y otras a bombo y platillo, dependiendo sobretodo de la masa de la estrella.

El primer paso hacia el final de la estrella es el agotamiento del hidrógeno, entonces la estrella se convierte en una gigante roja, multiplicando su tamaño increíblemente. Cuando nuestro sol se transforme en una gigante roja, dentro de unos 4500 millones de años, engullirá a mercurio y Venus, y en la tierra habrá calor a tutiplén.

Si la masa de la estrella es menor que 1.5 veces la masa del sol, cuando todo el combustible de fusión se acabe, la estrella se contraera pacificamente. La gravedad ha ganado, y se transformara en una enana blanca, que es un tipo de estrella muy densa y con muy poca luminosidad. Debido a su concentración tardara en enfriarse pero finalmente cedera a las leyes de la termodinamica y se enfriara transformandose en una enana negra.

Pero si la estrella tiene una masa mayor (recordemos que ya ha perdido la mayor parte de su masa con la fusión), la cosa se hace más interesante. La estrella seguirá fusionando el helio para formar materiales mas pesados, pero al llegar al hierro no se puede fusionar mas, el nucleo de la estrella no puede auto-soportarse, debido a la falta de expansión que le proporcionaba la fusión. Entonces se produce una supernova, que es una explosión en la que incluso los electrones y los protones salen disparados y nos quedamos con una estrella de neutrones. Esta estrella es inmensamente densa (una cucharadita de la estrella pesa mil millones de toneladas), es como si fuera un núcleo atómico gigantesco.

Tan solo queda una última posibilidad, que en la supernova la contracción gravitacional sea tan fuerte (debido a la gran masa de la estrella), que ni siquiera los neutrones puedan resistir y se colapse totalmente formando un agujero negro. Este agujero negro tiene una atracción gravitacional tan fuerte que ni siquiera la luz se escapa de el. Es por ello que estas singularidades del universo son tan difíciles de detectar, ya que no podemos ver los agujeros negros. Se sospecha por ejemplo que todos los centros de las galaxias podrian tener un superagujero negro pero solo se puede comprobar mediante medios indirectos.

Tan solo un último apunte, el carbono que forma nuestros cuerpos y el hierro que fluye por nuestra sangre asi como la mayoría de los materiales que nos forman y forman a nuestro planeta, fueron en otro tiempo parte de una estrella, siendo dispersados en la supernova. Asi pues, somos hijos de las estrellas.